Preguntar de verdad
Distinguir la pregunta que busca confirmar lo que ya pensamos de la que abre un hueco.
Un espacio no tradicional · 1 encuentro al mes
Una mesa, un café, un caso y tiempo para hacer las preguntas que en el aula o en el servicio no caben. Lo importante no es llegar a la respuesta correcta: es formular mejor la pregunta.
1 encuentro mensual · Mesa pequeña, sin diapositivas

No es un curso disfrazado de reunión. Es una conversación sostenida, una vez al mes, entre personas que piensan con otros.
El lugar se confirma con cada mesa. La primera convocatoria todavía no tiene café ni fecha publicados.
Una hora, más o menos. Sin presentación. Sin ranking de intervenciones.

No hay lista, ni fila de pupitres. Hay una mesa, un café y un tiempo acotado.
El encuentro parte de una pregunta que todavía no está bien hecha — no de un tema a cubrir.
Un material breve: una viñeta, una decisión, una frase que alguien dijo. Sirve para pensar, no para adivinar.
Se explica, se objeta, se sostiene y se suelta. El valor está en oír una lectura que no era la propia.
No se cierra con una conclusión. Se cierra con algo que se puede llevar al servicio, al aula o a la próxima conversación.
Distinguir la pregunta que busca confirmar lo que ya pensamos de la que abre un hueco.
El café no es una exposición. Nadie “da la clase”. Quien convoca también se sienta a la mesa.
Una hora al mes para no resolver. Eso también es una capacidad.
Si el encuentro funcionó, volvés con algo que no sabías que había que preguntar.
La mesa
Cupo de una mesa, no de un auditorio. Te escribimos para confirmar fecha y lugar. La primera convocatoria todavía no está publicada.